P.P.P. brisé mon cœur.
De pronto el silencio, rápidos andares y malos gestos...las luces se apagaron, quedaron iluminadas sólo las nieves del techo en fila una tras otra. Hasta el fondo tres refrigeradores que intercambiaron roles a lo largo del preformans y ella ahí sentada en unos bloques de hielo, se desfragmento con unas ropas terribles como en la Matrix, se trasformo en una dama danzando acrobáticamente con una bolas del diámetro de una pelota de basquetbol; limpia, perfecta, simple. Se vistió en la nevera, salió como patinadora flashdance y como extrañada del espacio tomó una siesta en el frappé del proscenio y luego se acciono, limpiándolo todo, la experiencia estética fue de alto impacto, ella tan bella, tan dinámica, tan extraña; era claramente un elemento impropio humano andrógino por naturaleza, pero profundamente bello, me enamoré, me enamore profundamente pero como toda experiencia de amor me rompió el corazón. Finalmente inmóvil y a contraluz se quedo en silencio, empapada y con una angustiosa mirada se desprendió de sus pocas ropas sin dificultad y a pesar de las promesas que vimos, modificó todos nuestros argumentos, remitiéndonos a las devaluaciones del ser a través del amor, la moral, la ficción y la belleza.
¡Gracias Phillipe Menard por hablar de la verdad!

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